Convivir antes de casarnos???

Muchísimas veces, cuando en la primera sesión les pregunto a mis pacientes casados, si convivieron antes de comprometerse. Los que responden que no, me han dicho -no verbalmente- que deberían haberlo hecho. Cuando les pregunto, buscando contrastar mi interpretación, la mayoría de las veces me dicen que hubiera sido una buena idea, para probar si calzaban o no antes de tomar la decisión de casarse.

Si hubieran convivido antes, podrían haberse dado cuenta de si él deja la toalla mojada en el suelo, si la suegra es muy metiche, si ella es muy maniática, si él tiene meteorismo explosivo crónico o si pueden o no resolver los conflictos, etc.

Generalmente, se piensa que el convivir antes de casarse puede generar un aprendizaje importante acerca del otro y que es necesario hacerlo antes de dar “el gran paso”. Personalmente, por mucho tiempo pensé lo mismo, pero con el tiempo me fue llamando la atención que la mayoría de las parejas que viven juntas antes de casarse y de comprometerse terminaban separándose.

No voy a sobregeneralizar en base a mi mínima experiencia, por lo que le pedí ayuda a mi gran amiga ciencia y me dijo que no estoy tan lejano a los hechos.

Al examinar a las parejas antes y después de irse a vivir juntos, se ha visto que hay una disminución en la calidad de la relación en distintas áreas. Dentro de estas, las parejas señalan tener una peor comunicación, menos disfrute y más agresividad a lo largo del tiempo. Lo que sí se vería beneficiado es el sexo, ya que al estar mas disponibles aumenta la frecuencia (¿cantidad o calidad?), pero cerca del año de convivir, es quizá en parte esa misma disponibilidad, la que hace que el sexo disminuya al mismo nivel o menos del que tenían antes de estar bajo el mismo techo.

La convivencia pre-matrimonio implica lidiar con los conflictos propios del “pololeo”, (nivel de compromiso, los tiempos que pasan juntos y el futuro de la relación) al mismo tiempo que con los del matrimonio (labores y responsabilidades domesticas, la plata, los niños, etc.) por lo que muchas veces se sobre carga el sistema y hay fatiga de material. Todo ésto en un contexto de menor compromiso del que hay cuando firman la libretita y hacen un rito público.

Si estás pensando en irte a vivir con tu pareja, puede ser recomendable explicitarse las razones de para qué (más que de por qué) quieren irse a vivir juntos. Esto, aclarando las motivaciones y lo que puede implicar a futuro.

Un pre ensayo del pre ensayo de la convivencia, puede ser planear un viaje juntos, pasar màs tiempo con tus suegros o compartir proyectos y su realización… Como escuché un día por ahí: “para ser rock star, primero hay que aprender a tocar guitarra”.

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