Ya no estoy enamorada…

Hace un par de semanas, me visitó una mujer en mi consulta. La primera vez la vi junto a su marido (padre de sus dos hijos) y luego les pedí verlos de manera individual a cada uno; como acostumbro hacer.

En su sesión individual, ella me dijo que tenía que hacerme una especie de confesión y que agradecía el espacio individual, ya que no sabía cómo decir frente a su pareja lo que tenia que confesar… que ya no estaba enamorada.

Al preguntarle en qué se basaba su afirmación y qué es lo que sentía por su marido ahora, me dijo que lo quería, que le tenía un cariño gigante, lo respetaba y que por ahora, había decidido estar con él, pero que había mucha rutina y que definitivamente ya no estaba enamorada.

Quizás mi visión del amor escapa a los cuentos que nos leían cuando niños y aunque no le quito la emoción, creo que el amor implica una serie de decisiones, elecciones y acciones.

Las primeras se basan en ese delicioso estado alterado de consciencia, donde incluso hablamos de tener insectos (mariposas) en la guata y creemos haber encontrado al príncipe azul, la bella durmiente o el cuento que hayamos leído.

La idealización, las hormonas y los neurotransmisores hacen lo suyo con fuerza y vivimos una sensación de euforia, hiperactividad, falta de concentración, exageración, vivencias intensas, pérdida del sueño, del hambre y del cansancio físico, etc. (si esto se mantuviera en las relaciones de pareja en el largo plazo, estaríamos “hechos bolsa”).

En un principio depende del otro/a, pero mucho más de lo que nosotros proyectamos en él. Hay un momento –que con distinto grado de consciencia- decidimos “tirarnos a la piscina”  seguir adelante y con el tiempo -y en el planeta Tierra-, es poco probable que se cumpla el : “y vivieron felices para siempre”.

La rutina, las peleas, los conflictos, la tapa del baño arriba, la estabilidad, la plata, los niños, pueden hacer que te preguntes si tomaste la decisión correcta y por ende, te enfrentas a la nueva decisión de si seguir con esa persona o renunciar.

Lo que decides está influenciado por una multiplicidad de factores, pero independiente de lo que decidas volverás a estar nuevamente en esa posición: de decidir. El amar o no es una decisión que TÚ tomas diariamente. Quizás en un principio te enamoraste, pero hoy tú decides seguir amando o no a esa persona.

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4 Responses to Ya no estoy enamorada…

  1. su on 1 octubre, 2012 at 16:57

    Muy certero lo que dices Rodrigo, creo que debemos aprender a llevar el amor en el tiempo para no sufrir constantes desilusiones.

  2. Luis Rafael on 23 octubre, 2012 at 15:18

    Es penca, realmente existe y a veces por razones econòmicas cargas la cruz

  3. Catalina on 7 febrero, 2013 at 20:16

    Muy bueno el post, toda la razón, por otra parte, desde mi punto de vista creo que el amor va tomando formas distintas, o se va adaptando a las diferentes etapas de la vida, creo que no se puede comparar tal vez los primeros meses, o años de noviazgo, a estar en el año 15 de matrimonio, donde existen más preocupaciones, responsabilidades, los hijos, creo que está en uno, como dices, mantener vivo el amor, y querer seguir amando a la misma persona. No creo que el hecho de llevar años con alguien determine que uno se tiene que aburrir, cada uno debe poner su parte para mantener el amor, de una forma más madura, sin perder el encanto y la gracia, claramente.

    Saludos, y me encantó el blog.

  4. Dani on 14 mayo, 2013 at 0:24

    creo que la gente confunde el amor como desición y proyecto de vida con el enamoramiento, por eso hoy en día que todo es desechable, de uso inmediato y donde unicamente debemos recibir satisfacciones, la gente desecha tan facilmente sus relaciones de pareja.

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