Entrevista www.nestle.cl

12 Octubre 2008
By Rodrigo Jarpa

Disfunciones sexuales: ¿cuáles son sus causas y cómo tratarlas?

Tu voto: 

La infelicidad en el plano sexual puede deberse a una serie de motivos, entre los cuales los más frecuentes tienen relación con situaciones de infidelidad, narcisismo exacerbado (“yo amo al otro en cuanto se parece a mí o me amo a mí en el otro), la falta de amor y la existencia de disfunciones sexuales, que no son más que el síntoma de un conflicto mucho más profundo.

El psicólogo especialista en terapia sexual Rodrigo Jarpa, manifiesta que el bajísimo porcentaje de quienes consultan por algún tipo de disfunción sexual, (sólo  un 5%), es preocupante, pues habla del temor, la vergüenza y el desconocimiento que aún persiste por afrontar este tipo de problemas que pueden estar provocando graves conflictos en la relación de pareja.

A continuación abordamos  las más comunes: eyaculación precoz en el hombre,  anorgasmia en la mujer y  falta de deseo tanto en el hombre como en la mujer.

 ¿Cómo se definen y qué las provoca?

Falta de deseo: aunque hasta hace un tiempo, la falta de deseo era prácticamente exclusiva de las mujeres, hoy en día son cada vez más hombres los que también confiesan, en ciertas ocasiones, no tener ganas de tener sexo. Una frase impensable de  escuchar hasta hace unos años, sobre todo por la carga social que la figura masculina aún sostiene, respecto al estar “siempre listos y dispuestos,” y muy potente para la mujer, que tiende a pensar que si su pareja no tiene ganas es por algo relacionado directamente con ella; “ya no me quiere”, “ya no le gusto” o “ya no soy atractiva”, explica Rodrigo Jarpa.

Entre  las causas más comunes que se atribuyen a   la falta de deseo, se encuentran:

Las alteraciones hormonales.

Una mala relación de pareja.

Las luchas de poder, es decir yo decido (en forma inconciente) cuándo sí y cuándo no.

Una forma de agresión.

La falta de tiempo y espacios para la intimidad.

La ansiedad en el desempeño.

 Eyaculación precoz: se define como la incapacidad que tiene la persona de ejercer el control sobre la eyaculación. El trastorno tiene en la minoría de los casos su causa en un daño orgánico y fisiológico, pues en la mayor parte de los casos, el problema radica en un exceso de ansiedad y mal aprendizaje de la masturbación, asociado a la  culpa y a la rapidez con que se realiza dicho acto, “una especie de entrenamiento para la eyaculación precoz”.

También pueden existir motivaciones inconcientes relacionadas con el tema del poder (yo tengo el control) y de agresión hacia la figura femenina, que en términos sicoanalíticos puede estar relacionado a la figura materna.

Anorgasmia o dificultad para llegar al orgasmo: la principal causa de este trastorno está ligada a aspectos relacionados con la formación,  el desconocimiento del cuerpo, la restricción autoimpuesta para contactarse con el lado erótico y sexual, y la estimulación inadecuada que tiene la mujer.

Asimismo también pueden intervenir motivos inconcientes, como el temor a perder el control u otros orientados a agredir al hombre y expresarle de esa forma que no las satisface, explica Rodrigo Jarpa.

¿Cómo tratarlas?

 Respecto a la falta de deseo, la terapia va enfocada a crear espacios para la pareja, lo que se realiza en términos concretos, elaborando un horario de todas las actividades diarias, para de esta forma evaluar a qué se puede renunciar, con tal de destinar ese momento a la intimidad. “La idea es que la pareja se reconecte con su cuerpo, erotismo y sexualidad, para que retomen esos espacios de encuentro y comiencen a realizar acciones que implican el hecho de amar a otro, explica Rodrigo Jarpa.

En cuanto a la eyaculación precoz, el tratamiento implica dar tareas conductuales concretas que permitan un reaprendizaje y reduzcan la ansiedad.

Asimismo es importante, adentrarse en el significado que tiene este síntoma tanto en la persona, como en el contexto de pareja, afirma el especialista Rodrigo Jarpa.

La eyaculación, también es posible trabajarla, siempre bajo supervisión médica, con fármacos como antidepresivos de última generación, que retardan la eyaculación.

La terapia en la anorgasmia, en tanto, está orientada a que la mujer conozca su cuerpo, se mire y se toque. La idea es reconstruir el proceso sexual partiendo de menos a más. “Que la mujer aprenda a estimularse, logre el orgasmo sola y luego lo pueda traspasar a su pareja”, explica el psicólogo Rodrigo Jarpa.

Sin embargo, “es vital enfatizar que toda terapia no debe quedarse limitada sólo al síntoma, ni abordar al hombre o a la mujer por separado, sino que tratar el asunto en el contexto de la pareja”, concluye  el especialista.

Dónde acudir:

 Rodrigo Jarpa

Centro de Psicoterapia y Salud Sexual.

María Luisa Santander 028, Providencia

Teléfono: 2047071

www.centropss.com

Leave a Reply